Cómo nuestra liga no tiene un premio para los lanzadores, tomaré como referencia el Cy Young de Grandes Ligas y me atreveré a proponer un nombre (en base a la historia en la liga dominicana): el premio Guayubín Olivo al mejor lanzador. Tomando en cuenta 4.50 (carreras totales) sería un promedio que separa un buen lanzador del resto, tenemos que sólo 29% (66) de los lanzadores del torneo 2008-09 pueden considerarse como efectivos. Por lo anterior es que el valor en este torneo fue definido mayormente por “comer innings”.
Indiscutiblemente la actuación de Jorge Sosa fue superior y clase aparte al del resto de la liga, pues lidero en victorias con 6 y efectividad con 2.53. Su desempeño fue tan bueno y por encima de la liga, que por salida logra evitar casi 3 carreras más que el lanzador típico en esta temporada. Sin él los Tigres hubieran tenido un bullpen inútil, sin ventajas que proteger al final de los juegos. Fuera de Jorge Sosa, pareciera que el resto palidece, sin embargo...
Un espacio para el análisis