En verdad merece mi reconocimiento el hito que representa Omar Minaya para los latinos en el baseball de Grandes Ligas, abriendo a ellos las puertas de las oficinas. Su gestión comenzó con muy buenas firmas apalancadas en el poderío económico de la franquicia: Carlos Beltrán, Carlos Delgado, Johan Santana y Billy Wagner. También buenas extensiones a David Wright y José Reyes. Sin embargo, en lo que normalmente ha fallado es en los contratos y cambios por jugadores de rol y/o que no son estrellas tan definidas: Luis Castillo, Francisco Rodríguez, Alex Cora, Gary Mathews, Oliver Pérez y Jason Bay. Igualmente la finca al parecer no cuenta con nada para suplir como catcher, 1B, CF, SS o 2do/3er abridor en los próximos dos años, lo cual dificulta los cambios para llenar necesidades o mover a veteranos sin gastar de más. Como siempre el equipo cuenta con un núcleo envidiable, pero, de nuevo, en el papel. Como dijo David Wright hace poco: “ya está bueno de decir que somos un gran equipo. Demo...
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